El brillo de tu mirada

Lente de contacto  que detecta glucosa en lágrima. Fuente: Google

Lente de contacto que detecta glucosa en lágrima. Fuente: Google

Hoy voy a hacer una confesión. Tengo pánico a las agujas. Vamos, que me caigo redondo cada vez que me tienen que sacar sangre o hacer un frotis sanguíneo. Todavía me acuerdo cuando en las prácticas de la carrera tuvimos que pincharnos el dedo para sacarnos sangre y yo terminé en el pasillo del Departamento de Biología Celular patas arriba, blanco como la leche y una amiga abanicándome.

Por eso estoy muy contento de saber que Google está trabajando en un prototipo de lentes de contacto para medir la glucosa en lágrimas. Brillante, no? No es que yo sea diabético, pero imagínate la imagen de desmayarme varias veces al día por tener que testarme el azúcar en sangre.

Al parecer ya se sabía desde los años 30 que tus lágrimas contienen azúcar. Lo único que quedaba era diseñar algo para medirla y mandar una señal. Pues bien, al parecer estas lentes son capaces de medir el nivel de azúcar cada segundo y están pensando integrar luces LED (como las que usas en las bicis para que te vean) que se enciendan cuando el azúcar llegase a cierto umbral. Así que si a partir de ahora notas cómo se le ilumina la cara a alguien cuando te ve, puede que no esté enamorad@ de ti sino que sólo le haya dado un subidón de azúcar!

Cromo qué? Cromosoma…

Chromosome

Cromosoma

Otra palabrita rara que usamos los biólogos es cromosoma. En palabras simples: el cromosoma es al ADN lo que los ovillos son a la lana. Vayamos paso a paso.

Yo no se si te habrá tocado hacer ovillos con la lana. Mi madre siempre me ponía con brazos extendidos y las palmas de las manos verticales. Luego ella hacía sus ovillos para lo que después sería una colcha, jersey o bufanda (que no veas lo que picaban). No eran pocas las ocasiones en las que esos ovillos terminaban como pelota de un partidito de fútbol en el pasillo de casa. La gracia estaba en que el ovillo se iba deshaciendo en cada patadita. Teníamos pelota y cronometro, todo en uno. Ni que decir tiene que mi madre se pillaba unos rebotes de órdago cuando veía los hilos de lana por todo el pasillo…

El caso es que el ADN, se parece al símil del ovillo de lana.  Cada célula de tu cuerpo tiene un hilillo de dos metros de ADN que tiene la capacidad de enrollarse en si mismo para estar más compacto. Y los “ovillos” que forma se les llama cromosomas.

La mayoría de los humanos tienen 46 cromosomas en el núcleo de cada célula de su cuerpo. Pero no son 46 cromosomas diferentes sino que son 23 parejas de cromosomas. Un cromosoma  de mamá y otro de papá.

Y por qué dos copias de cromosomas? Pues mira, como los genes son tan importantes siempre es bueno tenerlos en dos copias, por si una de las copias se estropea (mutación). Pero sólo dos copias, eh? Más tampoco es bueno. Seguro que te suena el término trisomía. Hace referencia a que se tiene tres copias de un cromosoma en vez de dos. Se ha hecho famoso por la amniocentesis, una prueba que se hace durante el embarazo para ver si el feto tiene una trisomía en el cromosoma 21. Por desgracia, esta alteración da lugar a que el bebé nazca con síndrome de Down.

También te sonará que los hombres son XY y las mujeres XX. Estos cromosomas se llaman cromosomas sexuales porque son los que deciden si el bebé es niño o niña. La mujer es la que da un cromosoma X y el espermatozoide puede llevar un X o un Y. Por eso se echa la culpa a los padres de que sea varón o hembra el demonio que les ha tocado por descendencia.

Y ahora te pregunto yo? Tenemos una pareja de cada cromosoma por si acaso se nos estropea una de las copias de los genes, no? De hecho las mujeres tienen hasta dos cromosomas XX. Pero los hombres no. Tienen un cromosoma Y y un cromosoma X… Y qué pasa entonces? Pues parece que estamos jodidos. Tanto que según dice la genetista Jenny Graves, de la Universidad de Camberra, los varones desaparecerán de la faz de la tierra en 5 millones de años.

PD: Los espermatozoides y óvulos serán las únicas células de nuestro cuerpo que no tienen 46 cromosomas sino 23. Esto es así porque su función es unirse uno con otro y formar una célula completica, con sus 46 cromosomas.

El fin de la fuga de cerebros

Fuga de cerebrosHace poco estuve en un curso de Marketing donde nos explicaban las distintas estrategias para darle más valor a tu producto. La más conocida podría ser la asociación de famosos con tu marca. A que funciona? Café y George Clooney, la Presley y Porcelanosa o Carmen Machi y su manía de hacernos saber que va al baño más veces por tomar tal yoghourt.

Pues bien, yo, investigador postdoctoral en la Universidad de Cambridge, he encontrado ya el famoso que abandere mi producto. En mi caso es más una reinvindicación, una idea: la sensación de estar viviendo un exilio laboral en el que te es imposible volver a España para ejercer tu profesión. Lo que han denominado fuga de cerebros.

Y es que, hoy por hoy en ciencia (mi profesión es científico), por muy bien que lo hagas, por muchos artículos que publiques, por muy prestigiosa que sea la institución donde trabajastes, la verdad es que la vuelta es una tarea ardua -cuando no imposible. Si eres de l@s afortunad@s que consigue un contrato por unos añitos te enfrentas a la sinrazón de que sólo te cubre tu sueldo (más bajo que antes, cómo no) y que no te dan dinero para trabajar. Como si contrataras a un arquitecto de prestigio para hacer un edificio pero no le das ladrillos ni albañiles… Por esto no es de extrañar que investigadores que han conseguido un contrato Ramón y Cajal (el programa estrella de captación de talento de la I+D+i española) estén rechazando esos cinco años por el futuro aciago al que se enfrentaban. “Un suicidio científico” decía alguno.

Así, la presentación de nuestro buque insignia, de nuestro baluarte, de nuestro “Clooney”, se hacía una tarea imprescindible para que nuestras reinvindicaciones llegaran a buen puerto y acallar así a los políticos que opinan que la fuga de cerebros es un topicazo, que entran los mismos que salen o que simplemente niegan rotundamente.

Por todo esto, me congratula saber que hay una persona que entiende esta sensación de desamparo e incredulidad al verse formado por un gobierno que luego deshace el entramado laboral que te pudiera sostener. Ese drama que está separando multitud de familias al ver emigrar a sus hijos sin saber cuándo volverán. Y es que uno se queda más tranquilo sabiendo que su causa va a estar encabezada por una figura del máximo calibre intelectual. De lo mejorcito en España. Mejor que un premio Nobel. Un ejemplo de desperdicio de años de infinito cuidado y mimo en su formación que, sin duda, sacudirá las conciencias de nuestros mandatarios y abrirá los ojos a una sociedad que -me juego el pellejo- invadirá ciudades y pueblos en un grito unísono de “NO A LA FUGA DE CEREBROS!!!”

Muchas gracias, Yola Berrocal. Quién mejor que tú para abanderar esa sangría de talento. Hoy dormiré en paz sabiendo que podré volver pronto a España para trabajar de lo mío.

A las moscas les va lo orgánico

Fruit fly

Drosophila (Photo credit: John Tann)

Alimentos orgánicos: NO.

Un debate que sigue abierto. Unos piensan que el consumo de alimentos orgánicos es cosa de unos cuantos sibaritas obsesionados con una dieta puritana. Otros creen que tomar alimentos orgánicos hace milagros en tu cuerpo, a la par que salva el medio ambiente de  pesticidas y demás químicos.  Tampoco faltan los amantes de las conspiraciones que piensan que sólo son una campaña maléfica para lucrarse de gente que no le importa gastarse un dineral en su dieta comiendo el mismo tipo de alimentos pero “más naturales”.

En cuestión de estudios científicos, la industria alimentaria orgánica pudo preocuparse cuando el pasado septiembre un estudio de la Universidad de Stanford negaba que los alimentos orgánicos resultasen más beneficiosos para la salud que la dieta convencional. Esto daba la razón a sus detractores al demostrar que “Los alimentos ecológicos son nutricionalmente similares a los convencionales y no hay evidencias de que aporten ninguna mejora sobre la salud” como diría JM Mulet, profesor de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia y autor del blog Los productos naturales ¡vaya timo! Por otro lado, los defensores  arguyeron que, aunque los niveles de pesticidas de la dieta convencional estaban dentro de lo permitido, sí se demostró que eran un 30% más bajos en los alimentos orgánicos. “A la vez que cuido el medio ambiente al no utilizar pesticidas, me meto en el cuerpo menos químicos” dirían algunos como Mikel López Iturriaga, periodista y autor del blog gastronómico  El comidista, en la web de El País.

Figura del artículo en cuestión

Mosca! si comes orgánico: vives más, Fuente: PLoS One

Pues bien, para dar más juguillo a esta discusión va y sale un estudio  de la Southern Methodist University que dice que sí, que los alimentos orgánicos sí que son beneficiosos. Por lo menos a las moscas del vinagre Drosophila melanogaster. Al parecer las moscas que habían sido alimentadas con productos orgánicos (patatas, pasas, platanos o soja) eran más fértiles  y vivían más. Además, la dieta orgánica confería una mayor protección al estrés oxidativo (por lo menos las patatas y los plátanos).

Esto significa que hay una contradicción entre los dos estudios? El caso es que no se pueden comparar porque están a distintos niveles. Primero, el estudio de Stanford es un metaestudio basado en 237 artículos de grupos diferentes, con distinta metodología experimental, etc… Esto es lo que le da robustez a la conclusión que sacan. Sin embargo, el estudio de la mosca se basa en sólo un organismo, un sólo método experimental, etc… lo que implica que las conclusiones no pueden ser extrapolables si se sale del diseño experimental. Además no sería la primera vez que lo que se estudia con un animal no corresponde con otro. Un claro ejemplo lo vemos en lo que se llama la restricción calórica. Es decir, si comes menos vives más. Y eso es así en el caso de estas mosquitas. Pero si nos vamos a primates se ha demostrado que no tiene por qué. C’est la vie!!

El olivo de la ciencia

Alta_RIP-CSIC

A nadie se le escapa que la ciencia el olivo es parte esencial del tejido productivo español. Es de todos conocido que la producción científica la aceituna española está muy bien valorada mundialmente. Por esto, no se entiende por qué exportamos científicos aceitunas a otros países para que luego publiquen artículos, consigan proyectos internacionales, hagan patentes, ingresen royalties… vendan el aceite como si fuera producto de ese país. Pero bueno, yo, jefe de grupo, catedrático, investigador titular, agricultor, estoy tranquilo porque en mi laboratorio (lo tacho? al final no hacen como si su labo fuera su cortijo?) cortijo todavía podemos publicar artículos recoger aceitunas. Es verdad que son menos que antes. Pero bueno, eso no es asunto mío. Yo tengo mi plaza ya subiré el precio del aceite. La penita es de los becarios, técnicos, personal de apoyo, predocs, postdocs, estudiantes en prácticas, Ramones y Cajales...peones. Se tendrán que ir a otro país a hacer ciencia recoger fruta o a vendimiar.

Pero ahora que lo pienso… cada vez sacan menos plazas de científico, se hace más inestable la carrera científica cuesta más encontrar a alguien que me ayude en el labo se dedique al campo. Además, la financiación a I+D+i las subvenciones al olivo ya no son lo que eran. Tampoco nos conceden becarios predoctorales, ni técncos, ni postdocs  mandan gente que recoja la oliva. Qué quieren que haga? Que haga yo los experimentos? recoja yo la aceituna? La última es que nos están planteando que cerremos institutos científicos y Universidades cortemos los olivos!!! Que ahora hay demasiados científicos olivos!!! Vamos hombre! No se dan cuenta que la ciencia necesita de financiación contínua los olivos hay que regarlos, abonarlos y cuidarlos contínuamente? Que si no seguimos invirtiendo en I+D+i  el olivar estaremos perdiendo una inversión millonaria de muchos años?

PD: El logo del árbol de la ciencia tronchado es del blog Empleados públicos contra los recortes.

Are we British, o qué?

Montoro

Montoro (Photo credit: PPCYL – Partido Popular de Castilla y León)

Hoy se lee en El País que el gobierno español quiere publicar una lista con los mayores defraudadores a Hacienda. Al parecer, el Ministro de Economía, el Sr Cristobal Montoro, apoyó su publicación diciendo que los británicos lo hacían.

Y mire usted por dónde, los mismiticos británicos también:

– Creen que la inversión en Ciencia y Tecnología es clave para la recuperación de la economía hasta el punto de querer aumentar en casi 740 millones de euros  el presupuesto en I+D+i. Nosotros en esto le llevamos la contraria porque los recursos destinados a I+D+i descienden a niveles de 2005.

– Tienen un Ministro de Ciencia, David Willetts,  que opina: Esto (la inversión en ciencia) producirá crecimiento, creará los puestos de trabajo del futuro y nos ayudará a liderar la carrera mundial”. Nosotros, de primeras no tenemos Ministerio de Ciencia, pero sí atesoramos políticos que opinan que “No hay sitio para la investigación científica “no productiva” o  que “En España sobran científicos”.

– En macroproyectos de investigación, invierten 123 millones para realizar tests genéticos y así tratar mejor el cáncer. En tanto, España paraliza la vacuna del sida por los recortes en investigación.

– Y para terminar, solo dos Universidades (públicas) suman 138 Nobeles. Mientras, en España se piensa echar a 300 docentes.

Entonces a ver que me aclare. Are we British, o qué?