Qué son las células Tangram? (2)

Pluri, Multi y Unipotenciales

Pluri, Multi y unipotenciales

Vale, bien. Ya sabemos qué son la células madre. Pero no era para tanto, no? Que si premio Nobel, que si telediarios, periódicos…Pues créeme que se merecen eso y más.

Os acordáis del símil del Tangram? Una célula normal se divide y da lugar a dos células iguales– generalmente se dividen más bien poco. Las células madre (o Tangram) por otro lado, se dividen más veces y dan dos células distintas: una célula madre y una célula que se especializará en una función del organismo (una figurita del Tangram).

Pues bien, hay varios tipos de células madre. Dependiendo del número de figuritas que pueden dar lugar se les llama de varias maneras. Si la célula madre puede dar lugar a prácticamente todas las células de nuestro cuerpo se llaman pluripotenciales. Si dan lugar a muchas (pero no todas) se llaman multipotenciales. Y si solo hacen una figurita se llaman unipotenciales. Fácil, no?

También se les nombra en función de donde vengan. Unas que son famosas son la células madre embrionarias. Para conseguirlas se usaban embriones de pocas semanas. Y por qué? Pues mira, la naturaleza ha diseñado nuestra formación para que la unión de espermatozoide y óvulo forme una célula. Ésta célula se divide muchas veces y forma células madre pluripotenciales. Estas células pueden leer el librito de las figuritas del Tangram de manera que pueden hacerlas todas (o casi). Cuanto más avanzamos en nuestro desarrollo las células se van especializando y pueden hacer menos figuritas (tienen acceso a menos páginas del libro). Ahora, las que tenemos en nuestro cuerpo tienen como función reemplazar a las que se van desgastando y sólo pueden leer unas cuantas páginas del libro.

La importancia de estas células madres se ve muy clara en su aplicaciones. Una de las que se auguró es poder quitarse de en medio el problema de los rechaces de transplante. En especial los de médula ósea. Antes, si tenía una leucemia tendría que buscar un donador. Ahora la idea sería meterme células madre mías. De ahí la moda de congelar los cordones umbilicales de recién nacidos. Desde que se vió que ahí había células madre para formar todas las células sanguíneas muchos padres se apuntaron a congelarlas. Por si acaso.

Y para los que ya somos grandecitos? No células madre para nosotros? Pues ahí es cuando entra en acción el premio Nobel de este año. Yamanaka consiguió que una pobre célula de tu piel -que como mucho daría otra célula de piel- fuera capaz de poder leer todo el librito de las figuras del Tangram. Es decir, de células normales indujo células pluripotenciales. Y las llamó -qué original- células pluripotenciales inducidas o iPS. Así, se supondría que si tienes un problema vas y te metes estas iPS de tu piel y ya está, no? Pues parece que el futuro es prometedor, porque en ratones funciona. Ahora a ver si con nosotros también, no?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s