Premio Nobel de Medicina 2012: Reprogramación celular

Gurdon and Yamanaka

El del pelazo es Gurdon y el de la cara de envidia por el tupé del otro es Yamanaka

Hace poquito le han dado el Premio Nobel de Medicina a John Gurdon y Shinya Yamanaka por lo que llaman reprogramación celular. A ver si lo explicamos de una manera clarita porque el nombre echa un poco para atrás.

Yo estudié el antiguo BUP y COU. En tercero de BUP tenías que elegir entre ciencias y letras. Elegí ciencias y me quité de en medio Literatura, Latín y  Griego. Y luego en COU elegías entre la rama Biosanitaria o Técnica. Yo elegí la Biosanitaria y me quité el dibujo técnico (los Rotring y yo nunca nos llevamos bien). Y me fui a la carrera de Biología con ganas de comerme el mundo. Si alguien de letras hubiese querido hacer Biología no podría porque tomó otra decisión. Podría hacer Filosofía, Filología Inglesa o incluso Derecho; pero no Biología.

Pues a nuestras células les pasa algo parecido. Desde que el espermatozoide de papi se unió con el óvulo de mami tus células van tomando decisiones. “A ver, vamos a dividirnos y la de ahí debajo vais a formar los músculos, la de más allá el estómago y éstas de aquí van a hacerme unas neuronillas”. Y así terminas con un cuerpecico con músculos, tubo digestivo y sistema nervioso.

Hasta ahí todo bien. Pero imagínate que en medio de mi carrera de Biología me entra la duda de si esto es lo mío. Hay marcha atrás? Puedo hacer algo de letras? Yo, que he tomado tantas decisiones? Pues sí. Sólo te tienen que poner en el ambiente adecuado (en una clase de Bachillerato de letras, vamos) y ya está.

Y las células también. Por muchas decisiones que hayan tomado las células pueden volver a su estado anterior y tomar otro destino. Y en eso se basa la reprogramación celular, en variar la identidad y destino de las células. Y cómo se hace? Pues cambiándole el ambiente donde está la información genética, o ADN.  Gurdon (el del pelazo) lo que hizo fue coger un óvulo de sapo, quitarle el ADN y ponerle el ADN de una célula de estómago de sapo. Y lo que le salió no fueron estomaguitos sino un sapo lustroso. Es decir, el ADN de la aburrida célula de estómago, que en condiciones normales sólo daría lugar a más células de estómago (y alguna que otra úlcera), fue capaz de partir de cero para formar todas las células de un sapo.

Y el Yamanaka, qué? Pues lo que hizo fue prácticamente lo mismo. Pero sin óvulos. En vez de poner el ADN en un entorno concreto lo que hizo fue generar él ese entorno. Descubrió 4 genes (sí, solo cuatro) que si estaban activos (si la célula lo leía) eran capaces de “desprogramar” cualquier célula, por ejemplo las de tu piel. Estas células desprogramadas se llaman iPSCs (induced pluripotent stem cells) y son un tipo de células madre. Y como habrás escuchado un montón de cosas de las células madre me reservo una entrada solita para ellas; que bien se la merecen.

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